Esta etapa atraviesa el corazón de uno de los viñedos más prestigiosos de Francia: Châteauneuf-du-Pape, cuyas viñas crecen sobre un suelo pedregoso característico, ofrece numerosas posibilidades de cata directamente accesibles desde el itinerario.
Un desvío de unos kilómetros permite llegar a Orange y su teatro antiguo notablemente conservado, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, uno de los mejor preservados del mundo romano.
La llegada a Avignon, ciudad de los papas en la Edad Media, ofrece uno de los momentos culminantes patrimoniales de todo el itinerario: murallas intactas, el palacio de los Papas y el célebre puente Saint-Bénezet, inmortalizado por la canción infantil, que hoy se detiene a mitad del río.
Distancia indicativa para este tramo.