Esta etapa cambia claramente de ambiente sobre la marcha: tras unos kilómetros de bosque, la llegada a Hossegor y Capbreton marca la entrada en uno de los grandes lugares del surf a nivel mundial. Un ambiente notablemente más animado que en pleno bosque landés, y una multiplicación de las opciones de alojamiento y restauración.
El trazado bordea después el litoral hasta la desembocadura del Adour, con bonitas vistas al océano en días despejados.
Bayona, en la confluencia del Adour y el Nive, marca la entrada en el País Vasco y una transición cultural y arquitectónica clara respecto a todo lo anterior.
Distancia indicativa para este tramo.