Tras salir del área metropolitana de Lyon, el itinerario recupera un perfil llano y bordea el Ródano a través de un paisaje que pasa progresivamente a un ambiente meridional. Vienne, rica en un notable patrimonio galorromano (teatro antiguo, templo de Augusto y Livia), marca la primera gran etapa patrimonial del tramo.
El río atraviesa después las primeras laderas vitícolas reputadas del valle del Ródano septentrional: Côte-Rôtie, Condrieu, y luego Saint-Joseph y Hermitage a la altura de Tournon-sur-Rhône, donde viñedos en terrazas escalan pendientes impresionantes que dominan directamente el río.
La llegada a Valence, puerta de entrada simbólica del Midi, cierra esta etapa marcada por la transición progresiva entre paisajes lioneses y provenzales.
Distancia indicativa para este tramo.