Pocas salidas en bicicleta ofrecen una recompensa visual tan inmediata como esta: en lo alto de esta ascensión corta pero brutal se alzan las Tre Cime di Lavaredo, tres torres de caliza vertical entre las más fotografiadas de las Dolomitas, reconocibles al instante y visibles ya desde los últimos metros de la subida.
El perfil desde Misurina
Desde el lago de Misurina, hay que contar con unos 7,6 km y 600 m de desnivel, es decir, una media cercana al 7,9% — una cifra que esconde una realidad mucho más dura en los 4-5 últimos kilómetros, donde la pendiente supera con frecuencia el 11% con tramos puntuales del 18%. La carretera, estrecha y sin grandes tramos llanos, apenas deja respiro una vez pasado el peaje.
A diferencia de puertos más largos como el Pordoi, el esfuerzo aquí se asemeja más a una contrarreloj: la distancia modesta invita a salir fuerte, pero los porcentajes sostenidos de la segunda mitad castigan con dureza una salida demasiado optimista.
Cómo afrontar la salida
Un casete amplio (11-32 o más) permite mantener una cadencia correcta en los tramos más empinados, donde muchos ciclistas se ven tentados a forzar en danseuse. Mejor gestionar el esfuerzo con prudencia en el primer tercio, más rodador, para conservar reservas de cara al muro final.
Como la carretera se comparte en parte con vehículos motorizados (el peaje solo se aplica a ellos, no a las bicicletas), conviene permanecer atento en las curvas más cerradas, especialmente concurridas en temporada alta estival.
Cuándo subir
La carretera solo suele estar practicable de finales de mayo a principios de octubre, fuera del periodo de nieve. Se recomienda una salida matinal, tanto para evitar las tormentas vespertinas frecuentes en la montaña como para disfrutar de una carretera menos transitada por vehículos a motor.
Bueno saber
Misurina, pequeño pueblo a orillas de su lago, constituye el punto de partida lógico de la ascensión y cuenta con algunos alojamientos y alquileres de bicicletas. El Rifugio Auronzo, en la cima, permite reponer fuerzas antes de la bajada o prolongar la visita a pie hasta el pie de las tres torres.

