Culminando a 848 m de altitud, el Great Dun Fell alberga la carretera asfaltada más alta de Inglaterra, una ascensión corta pero temible en los Pennines de Cumbria.
Una subida corta y brutal
Desde Knock, hay que contar con 7,4 km para 631 m de desnivel, a una media del 8,6 %, con largos tramos sostenidos cercanos al 15 % y puntas en torno al 20 %. La carretera, estrecha y sin descansos, apenas deja tregua.
Una carretera privada reservada al radar y a los ciclistas
Más allá de la aldea de Knock, la carretera se vuelve privada y da servicio exclusivamente a la estación de radar de control aéreo del National Air Traffic Services instalada en la cima, cuya característica cúpula blanca se ve desde lejos. Cerrada a los vehículos a motor, permanece abierta a ciclistas y senderistas.
Cómo abordar la salida
Un desarrollo muy suave es indispensable para gestionar los tramos más empinados sin calarse: mejor guardar margen de cambios desde la base de la subida que descubrirlo en plena pendiente.
Cuándo subir
De abril a octubre: los Pennines permanecen expuestos al viento y a la niebla todo el año, y la carretera puede volverse peligrosa con heladas o nieve en invierno.
Bueno saber
Knock y el vecino pueblo de Appleby-in-Westmorland ofrecen comercios y alojamientos para preparar la salida, mientras que la cima, azotada por el viento, no ofrece ningún refugio.
