Excavada directamente en el acantilado entre 1896 y 1898, la carretera del Col de la Machine atraviesa el anfiteatro natural de Combe Laval mediante una sucesión de túneles y tramos en cornisa suspendidos, una de las carreteras más espectaculares del Vercors.
Una ascensión técnica en cornisa
Desde Saint-Jean-en-Royans, hay que contar con 12 km para 745 m de desnivel, a una media del 6,2 %, con un perfil irregular que alterna tramos llanos y rampas de más del 13 %. La cima del puerto se sitúa a 1011 m de altitud.
Una carretera excavada en la roca
La carretera atraviesa una decena de túneles excavados en la caliza y largos tramos en cornisa que dominan el anfiteatro de Combe Laval, a más de 300 m por encima del valle. La obra, construida originalmente para explotar la madera del bosque de Lente, sigue siendo una proeza de la ingeniería del siglo XIX.
Cómo abordar la salida
Unas luces delantera y trasera son útiles para atravesar los túneles con seguridad, ya que la visibilidad cae bruscamente incluso en pleno día. La prudencia sigue siendo necesaria en los tramos en cornisa que carecen de barandilla.
Cuándo subir
De abril a noviembre, ya que la carretera permanece transitable la mayor parte del año, salvo en los episodios de heladas invernales que pueden hacerla resbaladiza en algunos tramos.
Dato útil
Saint-Jean-en-Royans, al pie de la subida, permite descubrir el Vercors desde una perspectiva menos frecuentada que la de sus grandes puertos alpinos vecinos, con un patrimonio arquitectónico ligado a la historia de la madera y el transporte forestal.
