Esta larga etapa atraviesa el corazón del viñedo del Minervois y las Corbières, con pueblos fluviales típicos como Homps y Le Somail, antiguo puerto comercial hoy reconvertido en pintoresco puerto de recreo, cuyas casas antiguas bordean directamente el canal.
El paisaje se vuelve progresivamente mediterráneo, entre viñedos en terrazas y garriga, mientras el canal se aproxima a la cuenca de Béziers atravesando varias obras notables que datan de la construcción original del siglo XVII.
La llegada a Béziers ofrece uno de los grandes espectáculos técnicos de todo el itinerario: las nueve esclusas de Fonserannes, obra emblemática del Canal du Midi que permite salvar 25 m de desnivel en una sola secuencia, hoy visitable y uno de los lugares más fotografiados del canal.
Distancia indicativa para este tramo.