Jūrmala, conocida como la Riviera báltica, se extiende a lo largo de 25 km de playa de arena fina junto al golfo de Riga, a poco más de media hora de la capital letona. Su paseo costero y sus carreteras pequeñas bordeadas de villas de madera la convierten en una de las salidas familiares más agradables del país.
Un paseo llano junto al litoral
Desde Majori, corazón animado de la localidad, el paseo asfaltado bordea la playa en dirección a Dzintari y luego Jaunķemeri, a lo largo de unos 24 km de ida y vuelta, atravesando pinares costeros y las villas Art Nouveau de madera típicas de Jūrmala. El trazado es completamente llano, sin ninguna dificultad.
Cómo afrontar la salida en familia
Con apenas 30 m de desnivel acumulado, este paseo es perfecto para niños que pedalean de forma autónoma. La playa, ancha y poco profunda en largos tramos, ofrece numerosas ocasiones para hacer una pausa y bañarse durante el recorrido.
Cuándo ir
De mayo a septiembre, con un pico de afluencia en julio y agosto, cuando los habitantes de Riga acuden en masa los fines de semana. La primavera y el inicio del otoño ofrecen un paseo mucho más tranquilo, ideal para contemplar con calma la arquitectura de las villas.
Bueno saber
Jūrmala se alcanza desde Riga en tren en poco más de media hora, con varias estaciones repartidas a lo largo de la localidad. La sala de conciertos de Dzintari, una estructura modernista al aire libre de la época soviética, sigue acogiendo conciertos en verano.