Bordeando parte del trazado de la mítica línea ferroviaria del Albula, Patrimonio de la UNESCO, esta ascensión grisona une Tiefencastel con la Engadina a través de uno de los puertos más espectaculares del cantón.
Una ascensión sostenida hacia los 2312 metros
Desde Tiefencastel, la carretera sube 22,5 km con 1360 m de desnivel, a una media del 6,1 %, con un tramo más duro que alcanza el 11,7 %. El perfil atraviesa primero el valle antes de elevarse por encima del límite del bosque, ofreciendo vistas despejadas sobre los desfiladeros excavados por el ferrocarril allá abajo.
Una carretera que sigue un ferrocarril Patrimonio de la UNESCO
La línea ferroviaria del Albula, operada por el Ferrocarril Rético e inscrita en el Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 2008, bordea buena parte del trazado de la carretera, ofreciendo a los ciclistas la ocasión de admirar sus viaductos y sus túneles en espiral característicos. A mitad de camino, el pueblo de Bergün/Bravuogn, célebre por sus casas pintadas con esgrafiados engadinos, merece una parada.
Cómo afrontar la subida
Se recomienda una compacta o un triple plato para el tramo más duro, que ronda el 12 % en algunos puntos. Una chaqueta cortavientos ligera resulta útil en la bajada, ya que la carretera culmina a más de 2300 m de altitud.
Cuándo subir
De junio a octubre, ya que la carretera suele estar despejada durante ese periodo. Septiembre ofrece a menudo condiciones especialmente estables, con una luz otoñal favorecedora sobre el desfiladero del Albula.
Bueno saber
Bergün/Bravuogn constituye una parada imprescindible a mitad de camino, mientras que La Punt-Chamues-ch, del lado de la Engadina, ofrece un acceso práctico a otros grandes puertos de los Grisones como el Julierpass, para prolongar una estancia dedicada a los puertos en la región.
